
Los manifestantes se aglutinaron el viernes frente al mercado del libro Mutanabi Street por considerar que los hechos son un acto de silenciamiento y presión política, además de que recientemente los comunicadores han sido víctimas de agresiones físicas y arrestos al intentar documentar protestas de civiles o ataques “rebeldes”. Afirman que la situación se agrava conforme avanzan las campañas políticas rumbo a las elecciones nacionales en enero próximo.
Fawzi al-Atroushi, viceministro de Cultura, acudió a la manifestación y señaló que “es la tarea esencial de los periodistas revelar la verdad, y estamos contra cualquier tipo de censura a los medios… contra cualquier amenaza hecha contra periodistas''.
Por su parte, Ziyad al-Khafaji, integrante del grupo defensor de los derechos de los medios impresos Journalistic Freedom Observatory, con sede en Bagdad dijo “estamos aquí para rechazar la censura del gobierno o intervención en nuestro trabajo…Los países democráticos no deberían temer a la prensa libre”.
El caso del reportero Ahmed Abdul-Hussein que fue amenazado por un legislador chiíta con ser demandado por publicar un editorial que señalaba a un partido político como cómplice del asalto a mano armada en un banco donde fallecieron ocho guardias de seguridad, y asegurar que casi siete millones de dólares robados fueron destinados para financiar campañas políticas, ha sido una de las razones por las que los periodistas salieron a las calles.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario